Las relaciones en los vestuarios de cualquier equipo de cualquier deporte son un factor importante para cosechar resultados. Y en muchos casos, si es necesario, el entrenador debe ser quien se anime a que esto suceda. A fomentar el buen ambiente fuera del campo entre sus jugadores, evitando cualquier tipo de conflicto que pudiera haber.
Sin embargo, podríamos decir que más que promover esto, lo que muchos generan es tensión. El caso del seleccionador francés de fútbol, Raymond Domenech, es uno de los más claros y actuales. En un partido crucial contra Serbia deja fuera a Ribéry y a Benzema. No quiero decir con esto que los entrenadores tengan que alinear a los futbolistas de más nombre, ni mucho menos. Me refiero a ser lógicos y saber tratar a tus discípulos. Con empate desde el minuto 31, no se atrevió a meter a "Caracortada" hasta el 77, y ni siquiera recurrió a Benzema. Muy cobarde la actitud del míster francés, aunque tuvieran uno menos desde el 12.
Su delantero centro fue Gignac, un desconocido fuera de Francia, pero máximo goleador de la pasada Liga Francesa y con el Tolouse. Estupendo que cuente con jugadores en forma, pese a ser "hiperconocidos". De hecho, tanto del Bosque como -sobre todo- Scariolo tendrían que ponerlo en práctica. Torres se ha ganado el banquillo por sus fallos ante la portería, y Mata los pocos minutos que juega siempre los aprovecha. Incluso podría beneficiar al nueve del Liverpool que el valencianista abriera huecos y enloqueciera un poco los partidos al comienzo. Un gol es un gol, pese a no comenzar de titular.
El caso de Scariolo es distinto. Parece que va comprendiendo que los roles en un equipo hay que respetarlos un poco más. Que antes de meter a Claver -y más estando desafortunado en la mayoría de los partidos- tiene que entrar Felipe Reyes. No obstante, el jienense se merece entrar aún antes que Mumbrú, ya que diría que es el peor de la selección, y éste todavía está en el quinteto inicial. Si el italiano aprende a gestionar los cambios, podrá matar partidos a nuestro favor como el de Eslovenia.

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